domingo, 3 de marzo de 2013

No solo basta hacer las cosas bien

Él sufre más que todos.
Copas, trofeos, medallas. Todo eso se le ha hecho esquivo a Wenger durante estos 8 años. Parece injusto, pero lo es. Un hombre preso de sus ideales. Se le puede juzgar en algunas decisiones deportivas, tales como alineaciones y disposiciones en el campo, pero hay algo que no se le reprocha la 'lealtad'. Una lealtad que no es común en estos tiempos de jeques y magnates, destruyendo el mercado, inflándolo a más no poder. Una lealtad que hace de él lo que es hoy; una leyenda. A él una estatua le queda corta.


Ir a la guerra sin armas es suicida. Para Arsène no lo es. Se las ingenia, de algunas salió airoso, pero en algún momento tenía que ocurrir. Hoy ocurrió. Esa bala en la sien para acabarnos. Ese golpe en la nuca para dejarnos inconscientes. A pesar de eso él sigue, seguirá, porque es un temerario. Seguirá, pero no se sabe hasta cuando. Nos dice que cuando se vaya lo extrañaremos, pero ya lo extrañamos. Extrañamos que no compita como antes. Extrañamos que luche lo que se merece. El deseo de todos es conseguirle las armas para que no vaya a la guerra con solo un escudo.
Muchos dicen que un entrenador o un jugador no hace al club. Pues eso cambia con Wenger.
Arsène es Arsenal, y Arsenal es Arsène.

3 comentarios:

  1. Cuánta verdad en tan breve relato. Hoy, más de 4 años después, eso sigue tan vigente como nunca. La eternidad de Arsenio. En fin, lo de siempre, esperemos que esta temporada se dé el gusto de ganar una Premier antes de partir.

    ResponderEliminar
  2. Cuánta pasion en estas letras
    Buen blog, seguiré leyendote
    Saludos desde lima perú

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias por sus comentarios, los tengo muy presentes. Recien entro a este blog luego de muchos años. Lo triste es que acabo una epoca para el Arsenal y, tambien, para todos nosotros. Saludos desde Lima, Peru.

    ResponderEliminar